Google Translate: lo que ya debes saber

¡Valóralo! 😊

No puede negarse que la traducción en línea se está sofisticando de forma exponencial, al igual que ocurre con el uso de herramientas que se encuentran disponibles en internet. Los usuarios pueden intercambiar información e ideas sobre equivalencias y traducciones en los foros que ofrecen algunos diccionarios en línea. Para ser más exactos, parece que no hay límites para la capacidad de Google Translate de dar respuesta a las necesidades relativas a la traducción del público en general. Resulta evidente el atractivo de dichas herramientas. 

En apariencia, Google Translate resuelve todos los problemas y sortear la eterna barrera del lenguaje porque es más rápido que buscar en un dicconario y mucho más barato que pagar a un traductor profesional. Su enorme expansión se ha visto facilitada por su capacidad para traducir no solo de francés a inglés sino de traducir entre 57 pares de idiomas a fecha de hoy, entre las que se incluyen el árabe el chino y el coreano. 

Traducir entre italiano y español o entre italiano y neerlandés es posible, por ejemplo. La enorme demanda de este tipo de servicios se evidencia en el cambiante número de idiomas que sustenta Google Translate. Es más, probablemente se utiliza en determinada serie de materias y disciplinas, aunque no existen datos estadísticos sobre el rendimiento de Google Translate y a pesar de que los datos sobre quién utiliza este servicio, con qué propósito y desde qué países son escasos y seguramente imprecisos. 

En el campo de la literatura médica, en donde la comunicación efectiva en inglés es una capacidad fundamental, Google Translate puede llegar a convertirse en una herramienta indispensable. Resulta inevitable depender de este tipo de servicios en que el acceso a la información está cada vez con más frecuencia está disponible con solo presionar un botón. Pero ¿y qué desventajas nos podemos encontrar? En este post voy a demostrarle las desventajas de Google Translate en su estado actual y defiendo que la tecnología nunca va a sustituir a un lingüista profesional bien formado.

En Francia, los investigadores en el campo de la medicina que quieren darse a conocer internacionalmente necesitan comunicarse en inglés. No solo es necesario para publicar en revistas médicas internacionales, sino que a menudo las candidaturas de proyectos requieren una traducción al inglés. Dentro de estos contextos se puede utilizar Google Translate para buscar palabras o para ayudar a traducir frases enteras o incluso párrafos enteros.

No obstante, una de las desventajas de Google Translate es que nunca admitirá no tener la respuesta. Siempre encontrará una traducción, tanto si la palabra introducida existe en la lengua del autor como si no. Y con lo dicho se hace evidente la capacidad de generar errores incluso en palabras sueltas. Cuando a esto se le une el hecho de que Google Translate no siempre tiene en consideración el contexto se multiplica lo dicho en la frase anterior. Aunque sea capaz de ofrecer un amplio abanico de posibilidades para cada palabra, hay que saber escoger la que mejor se aplique en cada caso en particular, y eso no puede hacerlo Google Translate.

El contexto es un asunto especialmente importante en frases completas. Google Translate no puede modificar una frase conforme a los requisitos individuales de un investigador científico, y eso puede generar numerosos errores.

De hecho, traducir frases completas con Google Translate sigue siendo a fecha de hoy bastante arriesgado. A pesar de que Google ha realizado un enorme esfuerzo para mejorar las traducciones más largas (por ejemplo recurriendo a los servicios de traductores voluntarios), aún tiene que mejorar la calidad. Si bien los servicios de traducción en linea suelen traducir los contenidos palabra por palabra existen diferencias inevitables en la sintaxis entre los distintos idiomas.

Lo cual implica que una frase complicada o técnica en francés traducida al inglés con Google Translate puede contener errores o peor aún, puede ser un completo galimatías. Lo cual constituye un verdadero problema par aun investigador que tenga prisa por presentar una propuesta de estudio como parte de una convocatoria de proyectos, por ejemplo.

Dentro del documento completo esta circunstancia puede conllevar unas consecuencias importantes. Puede resultar difícil de leer una traducción de un archivo grande que aborde materias técnicas o especializadas hecha con Google Translate, sobre todo si no se realiza una revisión antes de incluirlo en la instancia de una convocatoria de proyectos, por ejemplo. Tampoco es muy probable que la calidad del estilo que genera una herramienta de traducción online cumpla los requisitos de un documento científico formal. En cualquier caso, la forma propia de expresarse es diferente entre los diversos idiomas y el contenido traducido tiene que adaptarse al idioma y la cultura propia de la traducción. 

Es más, si de forma continua se generan documentos científicos y publicaciones con un nivel bajo de inglés lo más habitual es adoptar el menor riesgo posible. Con ello no se está haciendo posible que los investigadores cuyo idioma materno no es el inglés mejoren su nivel en este idioma.

Mucho mas espinoso que el problema meramente lingüístico también están las cuestiones de confidencialidad. Parece que Google tiene el derecho de utilizar la información introducida para mejorar el servicio y así afinar otras traducciones similares que puedan solicitarse en el futuro. El acceso a una información que pueda ser muy confidencial es especialmente peligroso para investigadores que trabajan en convocatorias de proyectos o en los que quieren presentar una solicitud de patente.

No obstante, no hay nada más natural que el que los investigadores se planteen si tiene ventajas encargar una traducción profesional cuando existen tantas herramientas gratuitas y fáciles de utilizar en internet. Las traducciones profesionales son caras – pueden llegan hasta los 20 céntimos por palabra en Francia, por ejemplo, según el par de lenguas, el tipo de texto, su extensión y la fecha de entrega – mientras que es más barato encargar una revisión. 

Aun así, es aconsejable encargar la traducción de artículos para su publicación posterior únicamente a traductores que tengan experiencia en el estilo que se utiliza en las revistas internacionales. Los investigadores que quieren escribir artículos en inglés van a notar una gran mejora en la calidad lingüística si contratan un servicio de revisión antes de presentar el documento. Al final un documento bien redactado va a ahorrarle tiempo al investigador aunque el trabajo de un traductor lleva más tiempo que introducir el texto en Google Translate y aún a pesar del gasto.

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