7 Errores que delatan a una mala agencia de traducciones

¡Valóralo! 😊

Índice de Contenido

Es necesario contar con la certeza de recibir unos documentos sin errores y listos para ser usados, ya se trate de una traducción destinada a un único uso o si se solicita regularmente servicios de traducción. Es ley de vida que se cuando en cuando se cometan errores, aunque las posibilidades de obtener estos resultados aumentan si se trabaja con un traductor recomendado, con comentarios excelentes de su clientela y con la formación adecuada según su país de origen.

No obstante, si es la primera vez que va a solicitar estos servicios o quiere evaluar la calidad de su servicio de traducción actual busque estos siete errores comunes antes de firmar nada. 7 errores que delatan a una mala agencia de traducciones:

1. Utilizan software de apoyo a la traducción gratuito

Hay incontables herramientas de traducción disponibles online o en la tienda de aplicaciones, y muchas son útilies en caso de aporo o para hacerse una general de lo que se intenta decir.

 No obstante, «hacerse una idea» no es suficiente ni para aquellos estudiantes que necesiten traducir un documento o un estudio para su uso oficial o académico ni para aquellas empresas que quieren atraer a más clientes.
Es mejor no ofrecer ninguna versión traducida si el texto suena como si hubiera sido redactado por alguien que no domina el idioma, o si los materiales de marketing están plagados de faltas de ortografía.

¿Quién pondría una buena nota a un estudiante que redacta frases sin sentido? ¿Quién haría negocios con una empresa que, aparentemente, no toma en serio a sus clientes?

2. Traducen cada una de las palabras

Vale, llegados a este punto uno se puede preguntar «¿Y cuál es el problema? En eso consiste su trabajo» Y he aquí la respuesta de por qué este error puede ser fatal. Digamos que su empresa se llama «Green Apple». Adapta a estas dos palabras el logotipo y los materiales de branding, marketing, comunicaciones y SEO de la empresa.

Ahora suponga que envía un documento de 30 páginas a un traductor inexperto que traduce todas y cada una de las palabras, o peor aún, que este traductor se hace cargo de los 30 documentos. En cualquiera de los idiomas de acogida su nombre va a desaparecer. Ahora usted se llama «Manzana Verde» en España, «Grüner Apfel» en Alemania, etc. Creo que queda clara la idea.
Y ahora veamos el mismo ejemplo con un cliente que quiere traducir unos textos legales. El nombre del cliente es «Mr. Carpenter» Que se traduce por Mr. «Stolar» o Mr. «Snickare» o cualquier otro término que signifique «Carpenter» en el idioma de acogida.

Probablemente el traductor usó una herramienta de traducción gratuita y luego corrigió los errores. No obstante, seguramente se le escapará algún error si el nombre del cliente aparece varias veces en un texto largo. La consecuencia de lo anterior es que el contrato es nulo y sin efecto.

3. No hacen suficientes preguntas

Vale, vale, usted está muy ocupado. Todos estamos muy liados, y todos queremos que alguien nos quite algo de trabajo. No obstante, siempre será mejor asegurarse de que quien asuma el encargo está suficientemente informado sobre los requisitos antes de empezar.

Los traductores somos expertos en idiomas. Algunos incluso destacan en asuntos de marketing, SEO, programación o localización. No obstante, no son expertos en su empresa. Un traductor necesita ciertos datos importantes sobre sus clientes, si bien puede y debe estar familiarizado con el campo de especialidad de su empresa, ya sea medicina, derecho, etc.

No aceptaría que un arquitecto comenzara a diseñar su casa sin aclarar algunas cuestiones fundamentales (¿Cuántos metros? ¿Cuántas habitaciones?, etc.) ¿Y entonces por qué le entrega un documento importante a nadie sin asegurarse primero que sabe lo que hace?

4. No elaboran un glosario

Los mejores traductores crean un glosario para la traducción de términos específicos de su empresa. Aquellos que utilicen herramientas informáticas de apoyo a la traducción crearán algo parecido online llamado memoria de traducción.

Esta importante lista de términos predefinidos garantiza la uniformidad de su traducción en todos los materiales traducidos, y, por tanto, su coherencia. Además, con el glosario se garantiza la exactitud del trabajo y se ahorra tiempo al no tener que buscar dos veces el mismo término.

5. No revisan el trabajo

Estamos acostumbrados a tener todo en el momento en esta época. Por ende, cabe preguntarse «¿Y por qué tengo que esperar para obtener mi traducción si con una herramienta online puede proporcionarme lo que (creo que) necesito en segundos?»

Eso sí, asegúrese de que este ahorro de tiempo no afecte a la calidad, especialmente si no domina los idiomas de la traducción; un traductor profesional capacitado y con experiencia puede completar su traducción en muy poco tiempo. La primera vez que se de cuenta de que un traductor no revisa su traducción, o solo lo hace una vez sin que lo revise un segundo revisor, será cuando se lo comuniquen sus clientes.

6. El presupuesto que le presenten será inexacto

Cuidado con los profesionales que ofrecen unos precios aparentemente demasiado bajos. Es una ley universal: si parece demasiado bueno para ser cierto, seguramente es mentira. Antes de aprobar el presupuesto compruebe que comprende las condiciones del trabajo y su precio, porque es posible que la tarifa solo se aplique hasta cierto número de palabras o a ciertos tipos de traducciones.

7. No entregan la traducción en el formato adecuado

La traducción trasciende el idioma y las palabras en muchos casos. Si su traductor no tiene los medios para respetar su formato, ya sea un documento legal que hay que traducir y certificar o una presentación de power point, a usted le va a llevar el doble de tiempo conseguir que las palabras quepan en su casilla o en su ventana emergente.

Trabaje con un profesional que pueda proporcionarle una copia exacta traducida de su documento original lista para usarse y que sea adecuada para usarse en las plataformas de contenido, que edite sus presentaciones y documentos excel o cualquier otro programa que suela utilizar. No dejaría en manos de cualquiera sus mensajes de marketing, ni de marca ni ningún documento importante. Y, sin embargo, hay personas que comenten este error con sus traducciones.

En resumen, escoja con cuidado, examine el precio, pregunte qué herramientas utilizan para traducir y sus prácticas de revisión de textos. Busque estas señales de alerta y quédese con un profesional de fiar, que ofrezca un abanico de servicios que cubran sus necesidades y que cuide la calidad de los textos que entrega.

¿Te ha gustado el artículo?
¡Deja tu comentario!

¡NUEVO EBOOK!

La Localización: Claves para el Éxito Internacional de tu empresa

Descárgatelo gratis.